No se. Solo se que no se nada del amor, de intentarlo, de empezar, de arriesgar. ¿Miedo? Uff… mucho, en bolsas, en containers.
Viernes. Decido quedarme en casa. El único contacto que tuve con el señor compatriota que quería seguir conociendome fue ayer jueves, por chat, donde cruzamos tres míseras líneas en formato telegráfico y con monosílabos. Cuando lo conocí dijo que no le gustaba la comunicación por internet, pero le hubiera puesto más onda. No cuesta nada mandar un emoticon.
Hace dos días que estoy con una terrible alergia (no es alergia al amor, es la bendita primavera que larga todas sus hormonas, feromonas, monas, onas, nas, as, s!!!!! y a mí me termina matando. O si, alergia al amor. O quizás soy yo el que larga todo eso y me termino matando.
Así que, panorama super entretenido: viernes, con alergia y solo. Llamó Eliseo para hacer algo. Yo estaba en cama, tapado hasta la coronilla, con dolor de garganta y el cuerpo que me dolía todo (y el deseo también dolía). Rechacé la oferta y al instante llamó Doris. Siempre hablamos; es uno de los ángeles que me acompaña. Según mi madre y hermana, tengo un ángel las 24 horas conmigo, y doy fe que es así. Doris es mi ángel en Chile.
Me levanté de la pequeña siesta y se me ocurrió entrar al chat para ver quien estaba. Y ya, estaba otro señor con el que mantengo comunicaciones un tanto hot y jamás sucedió nada. Le tiré la caña de pescar, el medio mundo, el mundo entero, el arpón y lo pesqué. Pasó por casa, tarde en la noche. Ufff… buen especimen de la patria chilena. Se me quitó la alergia, el dolor del cuerpo, el dolor de garganta, el amor, el miedo, el todo. Y me quedó un reloj. Si!!! Después “de”, se baño y se quedó charlando conmigo. Le agarró flojera de irse, pero le dije que se había comprometido con una amiga. Boludo soy, si, boludo soy. Juro que si le hubiera dicho que se quedara, se quedaba a dormir conmigo. Pero no, soy de lo peor, casado con la soledad, con las relaciones pasajeras, con el “terminaste, te vas”. Lo llamé de inmediato y le dije que se había dejado el reloj. Quería que volviese y se quedara, por más que no sea para pasar una noche con alguien.
Va a pasar otro día. No amo a nadie. No necesito a nadie. Soy solo, independiente y autosuficiente.
¿Y el reloj? ¿Por qué alguien se olvida un reloj? ¿Por qué yo no veo que mi reloj está marcando horas y pasa el tiempo y ni llamé al señor compatriota?